martes, 14 de marzo de 2023

A CORUÑA - Galicia

Vista frontal del ayuntamiento de La Coruña. El edificio modernista está ubicado en la plaza de María Pita , en el centro de la ciudad. El edificio fue construido entre 1908 y 1912 a partir de un diseño de Pedro Ramiro Mariño, e inaugurado en 1927 por el rey Alfonso XIII . La fachada tiene una anchura de 64 m. y cuenta con 43 ventanas. Las 4 estatuas en el tercer piso representan las 4 provincias de Galicia (La Coruña, Lugo, Orense y Pontevedra) y sobre ellas, en el centro, se encuentra el escudo de armas de la ciudad. Las 2 damas flanqueando el escudo simbolizan la paz y la industria, y el trabajo y la sabiduría. En la torre central se ubican el reloj y las campanas, hechas de bronce y estaño y de un peso de 1600 kg.

Vista panorámica


Vista general


Ensenada de Orzán

Palacio de la ópera





Monasterio de Santo Domingo
El convento de San Domingos es un convento de la orden de los dominicos situado en la ciudad vieja coruñesa, en Galicia. Se construyó durante el siglo XIII. Fue destruido por los ingleses el 1589 y finalmente reconstruido en el siglo XVII con el aspecto actual. De arquitectura barroca, conserva del edificio original dos capillas: la de la Virgen de Remedios y la de Nuestra Señora de Rosario, patrona de la ciudad.1​ Tiene una torre girada respecto al eje de la fachada.
Iglesia de la Orden Tercera

La iglesia se construyó entre 1761 y 1780, siguiendo los planos elaborados por Isidro Díaz de Acuña y Esteban Lozano. La torre, por su parte, se erigió en 1857 y su autor fue Karl Schlecht. El conjunto estaba originalmente compuesto por la iglesia y por un claustro, que fue demolido en 1890. La iglesia se comunicaba con el claustro de San Francisco, de la iglesia del mismo nombre mediante un puente a su vez demolido en 1876, conociéndose por ende esta calle como la Calle del Arco.



Los Cantones


Iglesia de Santa María

La Colegiata de Santa María del Campo es un templo cristiano situado en el casco antiguo de La Coruña El templo es de origen románico tardío, con planta basilical de tres naves y un ábside en la cabecera. También tiene algunas influencias góticas posteriores. Son de gran importancia la portada principal y su tímpano. Se cree que fue construido en el siglo XII (existiendo ya en 1150).La capilla se levantó en su mayor parte con las limosnas, dándole Alfonso X el privilegio de parroquia en 1256. En 1302 se acometió su primera ampliación, la construcción de sus tres naves, cuyo trabajo finalizó en 1317. Fue erigida colegiata en 1441 por una bula papal confirmada por Eugenio IV el 13 de abril de 1443, a instancias del arzobispo de Santiago, don Lope de Mendoza.

La apariencia actual del templo se configura en 1889, año en que Juan de Ciórraga inició unos trabajos que quedarían sin terminar. Con esta obra se ampliaron los tres tramos de la nave, se adelantó la portada, se trasladó el coro y se ejecutó la nueva fachada, pues la vieja fue derruida. En el siglo XX se realizaron dos nuevas reformas, la primera supervisada en 1946 por los arquitectos Sorolla y Menéndez-Pidal; la última restauración hasta la fecha data de 1980.

Torre de Hércules

Es una torre y faro situado sobre una colina en la península de la ciudad. Su altura total es de 55 metros,​ y data del siglo I. Tiene el privilegio de ser el único faro romano y el más antiguo en funcionamiento del mundo. Es el tercer faro en altura de España, por detrás del Faro de Chipiona (62 m.) y del Faro de Maspalomas (60 m). El 27 de junio de 2009 fue declarado Patrimonio de la Humanidad ​por la Unesco. Hasta el siglo XX recibía el nombre de Faro de Brigantia, o en latín Farum Brigantium.


Parque de la Torre de Hércules

Este museo al aire libre se extiende por la península de la Torre, Punta Herminia, O Acoroado y el Cabal de Pradeira, a lo largo de 47 ha, es decir, ocupando parte de los límites de la zona del entorno de la Torre (core zone). Las esculturas se distribuyen en el espacio verde que rodea la Torre, en un juego de perspectivas muy sugerente y en diálogo permanente con el propio monumento. La temática elegida por los artistas puede ordenarse en torno a varias vías temáticas:

Los relatos mitológicos que vinculan la fundación de la Torre con el propio Hércules o con el caudillo celta Breogán, al que la historiografía del siglo XIX relaciona con el origen del propio monumento.

Las referencias al mundo del mar, a la navegación y a las rutas, que nos hablan de esa vocación marinera que aparece intrínsecamente unida al pasado del pueblo gallego desde los inicios de su historia.

En este espacio escultórico se han integrado una serie de elementos preexistentes que se explican dentro de su contexto histórico por medio de paneles informativos que difunden el valor que tienen dentro de este paraje. Entre ellos podemos destacar: el Monte dos Bicos, el Cementerio Moro y las balizas que ayudan a la navegación.




Playa de Riazor


Estadio Riazor


Escudo cuadrilongo de base redondeada. En campo de azur, sobre peñas de su color, una torre de plata (que representa a la Torre de Hércules), mazonada y aclarada de sable, cubierta con un faro de gules, y acompañada de siete veneras de oro, puestas tres a cada flanco y una en punta; brochante sobre las peñas, una calavera de plata, coronada de oro, acolada a dos tibias del mismo metal puestas en aspa.

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Hay constancia de asentamientos prerromanos en el área actualmente ocupada por la ciudad (Castro de Elviña y Alto de Santa Margarita). La tribu de los Brigantes eran la población autóctona del área y también los artabros que comprenden desde la ría del Burgo a la ría de Ferrol.

La bahía de La Coruña es citada por los geógrafos clásicos con el nombre de Portus Magnus Artabrorum (Gran Puerto de los ártabros), y era uno de los puntos fundamentales en la "ruta del estaño". Ptolomeo hace referencia a la ciudad de Faro (le corresponde sin duda a la Coruña actual) y cita el faro de Brigantium. Dion Casio habla de la llegada de César a las costas de Brigantium. Bajo los romanos, La Coruña fue final de una vía y puerto de cierta importancia. Las tropas de Julio César llegaron en el año 62 a. C. y los romanos acabaron bautizando el lugar como Brigantium. En el s. I d. C. se construyó el faro llamado Torre de Hércules, prueba de la importancia que tenía la ruta marítima por la zona ya en épocas remotas. Recientemente han aparecido restos de una necrópolis​ y otro tipo de construcciones romanas bajo solares en obras en las zonas de Pescadería y Monte Alto.

Alfonso IX de León refundó la ciudad en 1208.

Tras la caída del imperio romano, el pequeño asentamiento herculino caería sucesivamente bajo dominio suevo y visigodo. La invasión árabe de la península ibérica en 711 apenas tuvo repercusión en esta zona, que en menos de un siglo pasó a ser parte del reino cristiano de Asturias. Bermudo II otorga a la Iglesia compostelana el dominio sobre Crunia y la isla de Faro (como se denominaba entonces la península en la que se erige la Torre de Hércules) pero entre los siglos IX y X, los periódicos ataques de las flotas vikingas acaban con el despoblamiento de la zona, ya que sus habitantes prefirieron establecerse en el área de Betanzos, una zona de la ría más protegida.

No fue hasta 1208 que la ciudad fue refundada por orden del rey de León Alfonso IX, trasladando a los habitantes de la cercana población de El Burgo hasta el actual emplazamiento de la Ciudad Vieja, reconstruyendo la urbe y otorgándole los privilegios del Fuero de Benavente. Así, La Coruña pasa a ser un enclave que depende directamente del rey, libre de vasallaje al clero o a los señores feudales que se repartían el resto del territorio galaico.

Décadas más tarde, su sucesor Alfonso X concede a la villa la exclusividad de desembarcar y vender la sal sin pagar gravámenes, lo cual se traduce en una gran prosperidad económica.

Durante el reinado de Enrique III, en los últimos años del siglo XIV se construyeron las murallas que protegían el recinto de la Ciudad Vieja. Se conservan algunos restos, así como tres puertas que abrían la ciudad al mar a lo largo del paseo del Parrote, frente a la bahía. También se conserva el baluarte conocido como la Fortaleza Vieja, que es el actual Jardín de San Carlos.

Ya en el siglo XV, Juan II otorgó a La Coruña el título de ciudad en 1446. Carlos I celebró cortes en ella, estableció la Casa de Contratación para la especiería y partió desde su puerto para ser coronado emperador en Alemania.

Entre los siglos XVII y XVIII, las continuas guerras de la monarquía española repercutieron en las subidas de impuestos y el reclutamiento de la población. La ciudad sufrió a partir de entonces un proceso de recesión.

La reina Isabel I de Inglaterra mantenía una profunda enemistad con Felipe II, tensión que desembocó en una serie de disputas bélicas. El 21 de julio de 1588 salió del puerto de La Coruña la Armada Invencible50​ hacia el inesperado desastre en el canal de la Mancha. Un año más tarde, en 1589 la reina de Inglaterra envió una escuadra mandada por el almirante Francis Drake conocida como la contraarmada. La ciudad se enfrentó al invasor con la heroína María Pita a la cabeza, consiguiendo resistir el asedio. Así, tras quemar el monasterio de Santo Domingo, el barrio de Santo Tomás y la zona de Pescadería, los ingleses se retiraron el 19 de mayo.

Es en esta época cuando se produce el traslado de la Real Audiencia desde Santiago de Compostela a La Coruña.​ En 1620, Felipe III crea la Escuela de los Muchachos del Mar y en 1682 se practican obras de restauración a la Torre de Hércules, a cargo del arquitecto Antúnez.

En la Guerra de Sucesión, la ciudad volvió a sufrir un alza de los impuestos y el reclutamiento de la población. La guerra acabó en 1716 y la recuperación económica comenzó propiciada por las actividades productoras y exportadoras de los empresarios burgueses catalanes afincados en la ciudad.

Durante el reinado de Carlos III acabó por romperse el monopolio de Cádiz como única ciudad con permiso para comerciar con las colonias en América. Trece puertos, incluido el de La Coruña, se beneficiarían de dicho comercio. A partir de ese momento la ciudad despuntó económicamente y el Rey mandó construir la muralla de Pescadería (de la que se conserva el espigón que divide actualmente las playas de Riazor y Orzán). Fue en este siglo cuando se iniciaron las primeras actividades industriales en la ciudad con la creación de la Real Fábrica de Tabacos (en funcionamiento hasta los años 1990 del último siglo) o la Real Sombrerería de La Coruña.

Guerra de la Independencia

En la primera mitad del siglo XIX la ciudad experimentó un notable aumento de población, pasando de 12 000 habitantes en los primeros años a unos 20 000 alrededor de 1850.

El 30 de noviembre de 1803 partió, con destino a América, la expedición dirigida por Francisco Javier Balmis para difundir la vacuna de la viruela descubierta varios años antes.

Durante la invasión napoleónica en mayo de 1808, la ciudad presentó resistencia a la ocupación francesa desde el principio, liderada por Sinforiano López. El levantamiento patriótico comenzó el 30 de mayo, cuando la multitud, enardecida por las noticias del levantamiento general que habían llegado de provincias vecinas exigió que se izase la bandera española y se hiciesen las salvas de ordenanza que eran tradicionales en aquel día, día de San Fernando y onomástica del rey Fernando VII. El Capitán General don Antonio Filangieri había tratado de contemporizar con los patriotas, pero estos se dirigieron hacia su palacio. Entrevistado con una delegación Filangieri cedió a sus presiones y acabó escapando por una puerta secundaria para refugiarse en el convento de Santo Domingo, cercano a la Capitanía.​ Se formó una Junta de Defensa, al igual que en otras ciudades importantes de España, quedando La Coruña posicionada a favor del bando patriota y en guerra con los franceses.

Otros lugares de Galicia opusieron resistencia, como Arosa o Vigo. En La Coruña se libraron varios enfrentamientos, siendo el más significativo la batalla de Elviña, el 16 de enero de 1809 entre franceses e ingleses. La batalla en sí nunca se llegó a librar, solamente alguna escaramuza, ya que los ingleses estaban preparando su flota anclada en el puerto para abandonar la ciudad a su suerte. Al día siguiente los franceses se apoderaron de la ciudad, que abandonaron nueve meses más tarde para perseguir al marqués de la Estrella y a sus cinco mil hombres. Las bajas causadas por la milicia y la guerrilla gallegas evitaron que el mariscal Soult volviese a tomar la ciudad, hecho que le obligó a abandonar Galicia con más de un 50 % de bajas en sus filas.

El 19 de agosto de 1815 el mariscal de campo Juan Díaz Porlier, apodado El Marquesito, se pronuncia con la intención de restaurar la constitución española de 1812, apoyado por la burguesía y la intelectualidad coruñesa. Sin embargo, el día 22 de agosto el militar liberal es traicionado, capturado y llevado al castillo de San Antón, es condenado a muerte y ejecutado en la horca en el Campo de la Leña, actual plaza de España, el 3 de octubre de 1815.

Al estallar en 1833 España la primera de las Guerras Carlistas, La Coruña, fiel a su espíritu liberal, proclamó su apoyo a la causa Isabelina. La ciudad fue cercada en varias ocasiones por expediciones carlistas sin llegar a ser ocupada nunca por las tropas del infante Don Carlos. Tras el fin del conflicto, la reina Isabel II gratificó a la ciudad concediéndole la categoría de capital de provincia en 1849.

A finales del siglo XIX comienzan a instalarse en la ciudad nuevas industrias y bancos que sentaron la base de la urbe moderna. En esa época, personajes ilustres como Emilia Pardo Bazán o Aureliano Linares Rivas (diputado por el Partido Liberal) aportan prestigio a la ciudad y otorgan importantes donaciones económicas en momentos difíciles para la población coruñesa.

Tras la pérdida de las últimas colonias españolas de ultramar en 1898, muchos gallegos que habían creado fortuna en el Caribe, los llamados "indianos", regresan con su dinero y el deseo de recrear en la ciudad herculina el lujo que habían conocido en ciudades como La Habana o Santiago de Cuba.

El edificio del Banco Pastor fue el primer rascacielos de España y el edificio más alto hasta 1929.

En el siglo XX se produce una explosión demográfica y económica, acentuada por la anexión del municipio de Oza el 28 de enero de 1912,[cita requerida] que aportó al municipio más del 70 % de su actual territorio municipal. Se crea más industria, se potencia el puerto, se fundan organizaciones sindicales y se aumenta la red de negocio y servicios de la ciudad. La Coruña se convierte así en la capital de las vanguardias arquitectónicas gallegas de principios de siglo, tras la construcción de un ensanche de edificios con fachadas de estilo modernista (zona de la plaza de Lugo, plaza de Orense, Linares Rivas, plaza de Pontevedra o los emblemáticos edificios del Kiosco Alfonso, Radio Nacional de España y el desaparecido antiguo Hotel Atlántico) y desde 1922 contó con el edificio más alto de España, la sede central del Banco Pastor, de Antonio Tenreiro y Peregrín Estellés,​ situado en el Cantón Pequeño, puesto que perdió en el año 1929 con la construcción en la Gran Vía madrileña de la sede de Telefónica. Esta compañía inauguró al año siguiente la central de la calle San Andrés, del arquitecto José María de la Vega Samper, otro ejemplo de la influencia de la arquitectura comercial de origen norteamericano.​

Segunda República (1931-1936)

Las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 arrojaron unos resultados aplastantes a favor de la opción republicana; la FRG-ORGA (Federación Republicana Gallega - Organización Republicana Gallega Autónoma), fundada entre otros por el abogado y político coruñés Santiago Casares Quiroga, obtenía 31 concejales, además de 2 concejales republicanos independientes no integrados en la federación, un socialista, frente a seis concejales monárquicos.

Con la II República, la ciudad continuó con su imparable expansión económica y política. Fue en esta época cuando el racionalismo arquitectónico llegó a la ciudad. Dada la relevancia que la II República otorgó a la educación56​ fueron diversos los proyectos educativos que se impulsaron en toda España, y la ciudad no fue una excepción. La voluntad de la ciudad de dotarse de instalaciones de educación superior tiene sus primeras expresiones en el siglo XIX. Habiéndose pronunciado ya en 1934 el gobierno municipal a favor de la existencia de una Ciudad Universitaria, sobre una propuesta urbana elaborada por el arquitecto Antonio Tenreiro, el proyecto sufrió una paralización durante la Guerra Civil Española. La Ciudad Escolar como conjunto se desbloqueó después de la contienda, materializándose definitivamente en 1947​. Un conjunto arquitectónico propio de los años treinta actualmente utilizado como instituto, aula de estudio y escuela naval.

La violencia antirreligiosa, protagonizada por sectores minoritarios de la sociedad coruñesa, que se extendió por España, afectó también a la ciudad. El 2 de julio de 1931 por la tarde fueron apedreados los edificios de los jesuitas y los maristas e incendiada la iglesia de los capuchinos, después de la celebración de un mitin de la Federación Local Obrera con el que se pretendía protestar por la reanudación del culto en ese templo. La intervención de la Guardia Civil impidió que sucediese lo mismo en el convento de los dominicos. El 12 de septiembre de 1933 estalló una bomba en la puerta posterior de la iglesia de San Andrés, aunque causando escasos daños. Ese mismo año fue incendiada la parroquial de San Vicente de Elviña. El 21 de febrero de 1936 tuvieron que ser sofocados incendios en la Colegiata de Santa María, en las iglesias de los jesuitas y de la Orden Tercera y capilla de los redentoristas. Se produjeron intentos de incendiar las iglesias de San Roque y residencia de las josefinas.

En 1936 estalla la Guerra Civil y los mandos del ejército que respaldan el golpe militar enseguida toman el control de la ciudad. A partir de ese momento y tras una cruenta represión durante la que se tiene constancia de fusilamientos en el Campo de la Rata, La Coruña deja de ser un bastión del republicanismo federal. El gobernador militar y el capitán general son trasladados a Ferrol, donde serán fusilados tras un consejo de guerra por negarse a sumarse a la sublevación.

Durante los años 60 y su desarrollismo económico, la ciudad comienza a experimentar un gran crecimiento demográfico, recibiendo 60 000 nuevos habitantes en apenas una década, debido a una oleada de inmigración procedente de las comarcas rurales y expandiendo la ciudad hacia el oeste y el sur con la construcción de nuevos barrios como los de Los Mallos y el Agra del Orzán.

Etapa democrática

Ya en la democracia, se aprobó el Estatuto de Galicia en 1981, con el que La Coruña perdió la capitalidad de Galicia, que mantenía desde 1563,60​61​62​en beneficio de Santiago de Compostela, hecho que provocó la manifestación de protesta más masiva de toda la historia de la ciudad.

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